Una
atmósfera acogedora y refinada envuelve a los huéspedes de Palazzo
Turchini ya desde su entrada a la hall pavimentada con mármoles
preciosos Calacatta oro y amueblada respetando la tradición.
Un singular jardín invernadero,
felizmente insertado en el corazón del edificio se sitúa en el fondo de
la recepción, donde siempre está personal muy calificado.
Están
también disponibles habitaciones predispuestas para un empleo
multifuncional, con mesas e instrumentos de trabajo. En el primer y
último piso es posible gozar de un pequeño espacio para exposiciones y
reuniones para un número de personas limitado.
En el último piso del hotel una
luminosa terraza equipada con mesitas ofrece a los huéspedes una pausa
agradable en un marco exclusivo.
Las veinte y siete habitaciones de colores calientes y relajados
– tres de ellas con terraza– están caracterizadas por la distinta
exposición.
Algunas miran el bonito invernadero, otras se asoman en los
típicos pórticos y cúpolas de la ciudad de Nápoles y gozan de una vista
encantadora del Vesuvio.
La Fontana del Neptuno, del siglo XVII, la
Iglesia dell’Incoronata, los jardines del Palacio Real, los altos
bastiones del castillo Maschio Angioino, el atrio de San Giorgio dei
Genovesi costituyen el escenario incomparable sobre el qué se abren las
ocho habitaciones de la fachada principal.
Por la sala
de entrada se accede a un confortable y discreto rincón bar con música.
Cómo llegar
Es
muy fácil llegar a Palazzo Turchini desde el aeropuerto, la estación
central de trenes y de la autopista. El hotel se encuentra en la calle
via Medina 21/22, que está cerca de la plaza del Ayuntamiento (piazza
Municipio). El puerto y el metro también no estan lejos, así como las
funiculares, que permiten llegar a los barrios en las colinas de la
ciudad en muy pocos minutos.