En el corazón de la Islade Ortigia, a pocos pasos del Duomo, antiquísima área Sagrada, centro histórico y artístico de la ciudad de Siracusa, auténtico palimpsesto de una cultura que repropone su particularidad y preciosura en la matriz Griega, surge el Hotel Roma.
El Hotel Roma es un sitio encantador por su historia antigua y
reciente, construido en 1880, mantiene elementos arquitectónicos como
capiteles, columnas y bóvedas que modelan las formas y enriquecen los
espacios.
Debido a su posición central, constituye un punto de partida
privilegiado para el turista que desea gozar de la belleza de la
ciudad, visitando los vestigios históricos, o bien sumergiéndose en el
laberinto de calles y callejuelas que caracterizan el centro de la
ciudad.
Se trata también de un sitio acogedor, familiar, cuyas habitaciones
y salones fueron visitados por importantes personajes de la cultura de
la época, desde el célebre estudioso y arqueólogo Paolo Orsi hasta el escritor Elio Vittorini
Hoy, después de un cuidadoso trabajo de restauración, este hotel de
primera categoría vuelve a abrir con sus elegantes habitaciones, su
decoración personalizada, todas las comodidades, y sus acogedores
ambientes enriquecidos por elementos decorativos de madera y hierro
que, combinados con las cerámicas pintadas a mano, contribuyen a
recrear un ámbito sugestivo y refinado con tesoros artísticos y
culturales, llevándonos a recorrer milenios de historia.
El Hotel dispone de 44 habitaciones, 31 dobles, 7 singles, 4 Junior Suites y 2 De-Luxe con climatización, caja de seguridad, frigobar, TV satelital, Teléfono directo, secador de cabellos.
Los
clientes podrán disponer de un bar americano, un restaurante, una sala
de reuniones, una sala de lectura y, a pedido, de un garaje y de un
servicio de transporte desde y hacia el aeropuerto.
El Restaurante Minosse tiene el agrado de ofrecerle
una cocina siempre actual y rica de productos de óptima calidad, sin
descuidar los platos típicos de la tradición siciliana y de otras
regiones.
Nuestro espíritu es hacerle reencontrar con la autenticidad de los sabores perdidos,
al ritmo de las estaciones, con la elaboración de un menú que cambia y
que a veces osa sorprenderle, combinando ingredientes muy diferentes
entre sí.
Nuestra búsqueda de platos para deleitarle es
continua, con resultados tal vez “insólitos”, pero capaces de “seducir”
su paladar.
Una bodega bien provista ocupa un relevante
lugar en el restaurante porque completa la parte fundamental de la
comida, la combinación “PLATO-VINO”.